ESTE BLOG ES PARA PERSONAS QUE DESAFIAN EL SIGLO XXI, IMPONIENDOSE CON ACTITUDES DE INVESTIGAR, COMPARTIR Y TRANSFORMAR SU MUNDO PERSONAL Y ANDRAGÓGICO.
Mejorar la práctica andragógica de las ciencias para satisfacer las demandas y desafíos de un mundo globalizado, es un reto de la andragogía.
Las aulas donde se realiza práctica andragógica deben ser transformadas en centros de aprendizaje abiertos que ofrezcan programas de ciencias basados en la práctica, el pensamiento y la realidad. Las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones están trasformando la sociedad.
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Vincular el holismo a las acciones andragogicas y didácticas de un docente comprometido con cambios y transformaciones profundas del mundo actual es el reto del docente del siglo XXI.
El concepto de holismo tiene su origen en 1926, cuando lo acuña el filósofo sudafricano Jan Smutts. Proviene del vocablo griego holos que significa totalidad. Sus partes sólo pueden comprenderse en cuanto se relacionan entre sí para constituir el todo. El todo esta en cada una de sus partes.
Algunas características del holismo que podemos y debemos aplicar y vivir en los procesos andragogicos
1. TODO ESTA INTERCONECTADO: relacionando los problemas económicos, políticos, culturales, institucionales y personales.
2. AMOR Y OPCION POR TODO TIPO DE VIDA: enfrentando los cambios
ambientales para proteger la vida animal, vegetal y mineral.
3. APRENDER A RELACIONARNOS CON TODO Y ENTRE TODOS: perdiendo la superioridad de
docente a alumno, pero basándose en la importancia y necesidad de interrelaciones sanas, armónicas, de mutuo aprendizaje.
4. RESPETO Y VIVENCIA DE LA DIVERCIDAD: respetando la diversidad de género, edad y formas de ver el mundo.
5. EL CAMBIO COMO UN VALOR: aprendiendo a tener actitudes
para la comprensión crítica ante las nuevas tecnologías.
El docente del Siglo XXI debe de crear su propia visión de vida personal y andragógica.
Un paradigma es un modelo que orienta, dirige, condiciona todo lo que pensamos, sentimos y hacemos acerca de algo determinado.
Paradigma no sólo es un conjunto de pensamientos que tenemos, tampoco es sólo una manera habitual de hacer las cosas, no solo es un esquema mental que tenemos y hemos aprendido.
Un paradigma es un sistema aprendido e interiorizado en nuestras personas, compuesto de: visiones, pensamientos, sentimientos, valores y actitudes, actuaciones sobre nosotros mismos, la vida y la educación.
Cambiar de paradigma no es fácil. Lleva tiempo. Un docente no puede darse el lujo de seguir igual, en su forma de ser y actuar, cuando el mundo es, precisamente un mundo de cambios. El siglo XXI es un RETO porque esta lleno de cambios. Solamente los docentes capaces de asumir el cambio podrán no sólo sobrevivir sino incidir e influir.
El docente del siglo XXI tiene que tener presente los tres mundos en que se desarrolla su vida. El mundo personal (familia- amistades), el mundo cultural (todo lo hecho por la humanidad incluido educación, político y tecnológico) y la naturaleza.
El ser humano debe buscar y desarrollar su integridad, como un derecho a ser y sentirse feliz. Esto significa esfuerzos extraordinarios y cotidianos a favor de:
SU SALUD FÍSICA: el deporte, buena alimentación, encuentro con la naturaleza.
SU SALUD EMOCIONAL: expresión y vivencia de emociones y sentimientos, aprender a resolver sus conflictos personales e interpersonales con libertad, alegría y responsabilidad. Sentirse feliz de estar vivo, con un auto estima alta y capaz de hacerlo esforzarse por sus metas y objetivos.
SU CAPACIDAD DE RELACIONES SOCIALES PLENAS: desarrollo de auténticas, libres y armónicas relaciones con sus distintos entornos.
Sentido de compromiso y actuación política y ciudadana a favor de sus ideales y de aquello que contribuya al desarrollo de su comunidad, país y mundo.
Cuando un docente alcanza su integridad y su sentido de vida en el siglo XXI, aumenta su posibilidad de poder influir en las demás, de impactar en las estructuras, de contribuir a transformar las maneras de sentir, pensar y actuar, no sólo de los alumnos y alumnas, sino de las comunidades y de las sociedades en general.
En base a este tema responda interiormente estas cuestiones:
1. ¿Hemos realizado suficientes esfuerzo y acciones a favor de nuestros desarrollo integral?
2. ¿Cómo podría hacerse para que las y los docentes vivieran su labor con afectividad hacia sí mismos, sus colegas y sus estudiantes?
Muchos hombres y mujeres ocupan la posición de educadores y lo hacen con esperanza, con deseos de cambio, con un gesto que proviene de un corazón comprometido en la educación.
A los docentes que sienten esa energía transformadora, qué buscan algo más para transformar a sus alumnos presentamos una serie de documentos para enriquecer su práctica andragogíca.
DOCENTE DEL SIGLO XXI.